PANORAMA DE LA PRODUCCIÓN LECHERA EN URUGUAY.
Ing. Agr. Alfredo Rodríguez Gaitán
Campo Vivo Consultores
PUBLICADO EN LA PAGINA DE IICA
Resumen.
La producción lechera uruguaya pese a que tiene una base productiva que muestra una gran diversidad en cuanto al tipo y tamaño de establecimientos, muestra una gran fortaleza histórica que le ha permitido sobreponerse a todas las crisis recientes.
Saliendo de la última crisis mundial de precios y de las consecuencias de una importante sequía a fines del 2008 y comienzos del 2009, la producción total este año mostró un nuevo incremento, y el sector busca recomponerse para el 2010 de acuerdo a las señales del mercado.
Estos desafíos están referidos a los Recursos Humanos, a la Calidad, Inocuidad y Recursos Naturales, y al Cambio Climático.
La base productiva.
En resumen, la lechería se apoya en una base diversificada de productores, mas de la mitad de los cuales son menores a 100 Hás, de perfil predominantemente familiar con algún empleo de mano de obra asalariada.
En el otro extremo hay entre 6 y 7% de grandes tambos-empresa, con alto empleo de mano de obra asalariada, que tienen casi el 40% de la superficie lechera y producen mas del 35% de la leche.
En el centro un universo bastante amplio (37%) de establecimientos medianos y mediano-grandes que reúnen mucha superficie (un 45% del área) y una proporción alta de la producción (46,6%)
La base forrajera según DICOSE 2008 esta formada en su mayor porcentaje, por Praderas Sembradas y Cultivos Forrajeros Anuales.
El promedio es de 57,4% del área empraderada, y con poca variación entre los diferentes estratos de área (entre 54 y 60%).
Por su parte el área de Cultivos Anuales alcanza en promedio un 15,1% y también presenta poca variación entre estratos de productores chicos y grandes. (Entre 13 y 16%)
La mecanización, el frío y la recolección a granel han logrado elevar los estándares de calidad de la leche, la mayor parte de la cual alcanza niveles muy aceptables de recuentos bacterianos y de células somáticas.
La lechería en el país se encuentra de acuerdo a lo que vimos, en un nivel promedio aceptable de desarrollo tecnológico, y ha recorrido un camino creciente de incorporación de tecnología, intensificación y aumento de la productividad en los últimos 20 a 30 años.
También ha debido afrontar la competencia de una agricultura muy pujante, que en los últimos 3-4 años comenzó a ocupar las tierras aptas desde el litoral oeste, y elevó los precios de la tierra (compra y arrendamientos) a niveles a los que la lechería no puede competir.
Arriba: la variación de precios en dólares por tonelada para manteca, leche descremada en polvo y leche en polvo entera, para los negocios realizados por Oceanía y Europa, desde 2008 hasta mediados de 2009. Desde la semana 29 del 2008 se inicia el retroceso de los precios internacionales, que caen a groso modo, de 4000 a 2000 dólares.(Fuente USDA)
Esta caída de precios y la crisis mundial que afectó los mercados, impactó en el complejo lechero nacional, dificultando la colocación de los productos, y retrasando el cobro de los negocios que lograban hacerse.
La gráfica muestra como cayó el precio al productor en Uruguay.
La situación climática (sequía) de fines de 2008 e inicios de 2009 y esta crisis de mercado que mencionamos, generó una situación muy delicada que debió ser atendida desde el gobierno para suministrar apoyo a los productores, para que pudieran disponer de alimentos para el ganado, mantener algún nivel de siembras de praderas y verdeos de invierno, y posteriormente para atender las necesidades de recursos financieros para las siembras de cultivos de verano y confección de reservas de forrajes.
Se nota una recuperación sostenida desde el precio de julio, pero a porcentajes decrecientes, como se ve en la grafica de barras.
Algunas perspectivas y desafíos.
Estas empresas dominan la lechería por el área que ocupan y sus volúmenes de producción, y aumenta su incidencia en las gremiales, en las cooperativas y su poder negociador ante las otras industrias, y seguramente este tipo de empresas van a jugar un rol clave en la lechería en los próximos años.
Un número muy importante de tambos de menor tamaño, de base definidamente familiar, gestionados directamente por el productor que en general vive en el establecimiento (o en un pueblo o ciudad cercanos) y realiza muchas de las tareas cotidianas, con una escala económica mas reducida, y en el caso de los mas pequeños un nivel de subsistencia, y grandes dificultades para la reinversión y el crecimiento.
Este tipo de empresas son de gran significación social y su permanencia es importante para el país para el mantenimiento de una población rural que sea activa promotora de los desarrollos locales. Y deben ser apoyadas por planes gubernamentales que favorezcan su desarrollo productivo y social. (Créditos, servicios, capacitación, conectividad)
La complejidad de una producción tan intensiva como la lechería implica la utilización de altos niveles de tecnología para la producción y cosecha de forrajes, la alimentación del ganado, la reproducción, la sanidad y el ordeño.
Esta realidad exige a su vez un alto nivel de formación y conocimientos del personal que estará a cargo de las diferentes tareas, y este es uno de los puntos limitantes que el sector deberá levantar.
Actualmente las empresas encuentran dificultades para conseguir ordeñadores con la formación apropiada y se encuentran además con un alto nivel de rotación del personal de los tambos, fundamentalmente los operarios de ordeño. Este problema no pasa exclusivamente por los salarios que se pagan, sino que inciden de manera más importante las características duras del trabajo y las pobres condiciones de vivienda que se le otorgan al personal en muchos establecimientos.
El personal mas joven tiene alta movilidad, poseen su propio vehículo en muchos casos (motos), viajan con asiduidad a los pueblos cercanos buscando diversión, tienen un mayor numero de opciones, acceden a información, pueden comparar, y ya no son el “peón ordeñador” tradicional, rural, arraigado en el medio y que permanecía muchos años en la misma empresa.
Estos son otros aspectos de mucha importancia a los cuales el sector comienza a dar atención y deberá encarar más profundamente en el futuro.
Minimizar la degradación del suelo, evitar la contaminación del agua superficial y subterránea, tomar medidas para minimizar la emisión de Gases de Efecto Invernadero, respetar la Biodiversidad.
Existen actualmente algunos intentos de Manuales de Buenas Practicas Lecheras, como el de INIA y el de Conaprole, pero que no se han divulgado ni tampoco buscado mecanismos para su implementación en los tambos.
Hay reglamentaciones legales vigentes referidas a la sanidad de los animales, de las personas, a la calidad del agua de uso, a la calidad de las aguas tratadas para su vertido, a los niveles de micotoxinas en alimentos para el ganado y en la leche, y hay requerimientos diversos que fijan las industrias referidos a presencia de residuos de antibióticos, crioscopia, temperaturas, etc.
El cambio climático no sólo nos está obligando a instrumentar medidas para la disminución de las emisiones de GEI desde los tambos, sino que enfrenta a la lechería a otras condiciones de producción que obligan a que se tomen medidas preventivas en salvaguarda de los establecimientos.
La ocurrencia con mayor frecuencia de fenómenos extremos como grandes lluvias, y sequías prolongadas, de las cuales el país ya a sufrido dos en pocos años, obligan a pensar en el agua como uno de los temas prioritarios.
Dimensionar y construir reservas de agua para el ganado y para los cultivos de manera de asegurar la posibilidad de riego de al menos un porcentaje del área es una medida que se debe profundizar en las cuencas lecheras.
Racionalizar el uso del agua, por ejemplo re-usando para el lavado de las planchadas exteriores el agua de las lagunas terminales de tratamiento, o utilizando esa agua para el riego de cultivos .
El gobierno, las gremiales de productores, las cooperativas y también las industrias deberían profundizar las acciones en este sentido, capacitando, promoviendo y facilitando la construcción de sistemas racionales de reserva de agua en los establecimientos.
Los desafíos en el campo de la tecnología de producción, paradojalmente no son la mayor preocupación para el desarrollo futuro de la lechería. Desde hace años el accionar de importantes Servicios de Extensión privados y oficiales, más las muchas acciones de difusión realizadas por numerosos vendedores de insumos, le han acercado a los productores toda la información necesaria para entender y manejar las diversas tecnologías.
De manera que los productores están acostumbrados y muy dispuestos a conocer, evaluar y adoptar las nuevas técnicas que se le proponen, y las dificultades que deben solucionarse en esta área radican en la disponibilidad financiera de los productores, y en la logística de disponibilidad y distribución de los diversos insumos productivos.
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