
Ante la importancia que el mundo le está dando a la inocuidad de los alimentos, es fundamental que tengamos en cuenta cuales son los principales puntos donde la leche puede ser contaminada, en los distintos procesos de un establecimiento lechero.
La producción de leche pasa obligatoriamente por la obtención de buenos resultados físicos y económicos, ese es uno de los principales objetivos de la empresa. Pero además es muy importante que los productores tomen plena conciencia que están produciendo y vendiendo un alimento, que así como es excepcional en su valor nutricional, es sumamente delicado y sensible a las alteraciones y contaminaciones, y puede perder rápidamente su calidad, o transformarse en vehículo de peligros para la salud humana.
Por eso el cuidado de la integridad de la leche en los establecimientos lecheros debe buscar no solamente mantener buenos valores de los parámetros utilizados para el pago (Bacterias y C. Somáticas), sino tomar medidas sistemáticas para prevenir y tratar de evitar la presencia de esos contaminantes que significan riesgos.
Las principales practicas para mantener la inocuidad de la lehe en el tambo
Vigilar el estado sanitario de los cultivos antes de destinarlos a consumo directo o a reservas de forrajes, para evitar el consumo de forrajes con micotoxinas.
Aplicar en forma correcta las tecnologías de ensilaje, henificación y henilaje, para evitar contaminación de estos forrajes durante la confección, y para evitar el desarrollo de procesos indeseables, el crecimiento de hongos y la presencia de sus toxinas.
Mantener las mejores condiciones durante el almacenaje de los forrajes para evitar su deterioro y contaminación en esa fase. Proteger los fardos de la lluvia, evitar roturas en los plásticos de los rollos y de las coberturas de los silos.
Analizar los forrajes sospechosos antes de suministrarlos y elaborar con sus técnicos un plan de utilización (dilución) de los forrajes que se compruebe que están contaminados.
Utilizar los agroquímicos en las dosis recomendadas por el fabricante o por los Agrónomos actuantes, y respetar los tiempos de espera antes de pastorear praderas y cultivos tratados.
Utilizar los medicamentos de la forma y en las dosis recomendadas por el fabricante o por su Veterinario, respetar los tiempos de retención , no enviando la leche por el tiempo establecido, en todos aquellos medicamentos que puedan dejar residuos en el producto. (Por ejemplo antibióticos y antiparasitarios)
Mantener una alta higiene en los equipos de ordeño; y de almacenamiento y enfriado de la leche.
Mantener un correcto estado de higiene de las instalaciones (sala de ordeño, corrales de espera, playas de alimentación)
Mantener en buen estado los caminos de circulación del ganado, eliminando fangales, sumideros y pasajes dificultosos donde las vacas se ensucien y contaminen.
Todo el personal de ordeño debe estar en buen estado de salud (carnet de salud vigente), no debe concurrir al trabajo si esta enfermo, debe estar capacitado para la tarea que realiza, y debe contar con la vestimenta y útiles apropiados.
El equipo de ordeñar debe funcionar correctamente, debe controlarse periódicamente por un service profesional, y deben realizarse todos los mantenimientos preventivos y sustitución y recambio de partes que han cumplido su vida util, como por ejemplo las gomas de las pezoneras.
Debe asegurarse de la potabilidad del agua utilizada para la higiene, instalando dosificadores de cloro u otro sistema de desinfección del agua si fuere necesario.
Debe existir en el tambo un sistema apropiado de recolección, conducción y tratamiento de los efluentes resultantes, anterior a su vertido a cursos de agua.
El productor debe informarse sobe los peligros para su tambo que puedan provenir de otras actividades en la zona, como industrias químicas cercanas, plantas de tratamientos de residuos de ciudades , y otros peligros.
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